jueves, 22 de octubre de 2009

Macata cuarteto.

Oleo.

El hombre, escuchaba una música
y miraba el mar.
Entonces gira pensando
que algo debió suceder para olvidarla.
Para olvidar el silencio
y la profundidad del aire,
las voces de las aves personas y las plantas.

El hombre mira el recuerdo que lo mira
y le dice susurrando : _ Todavía no es tiempo
para mirarnos a los ojos.
Ahora aparece el calor del mediodía.

El hombre, es un chico que camina en la arena
y piensa cuando escribe con los piés :
_ La ola que brilla, la ola opaca
y la espuma,
son invisibles en el tiempo
o algo debió pasar,
algo debió pasar
para olvidarla.

Desde el mar
se acercan canastas de barcos pescadores
con pedazos de soga,
un hueso de una ballena y algas.
Pero no hay indicios de lo otro
mas allá del viento de la tarde.

La tarde desaparece
con la espuma en la arena.
Entonces
tampoco quedan señales de la tarde.

M.J.